Angel Ostos (comunista venezolano)

Blog marxista-leninista

Espacio para escribir sobre política, filosofía, historia, economía, la clase obrera, marxismo-leninismo, el movimiento revolucionario y el antiimperialismo

Lenin sobre las vacilaciones pequeñoburguesas

Escrito por angelostos 03-08-2019 en comunismo. Comentarios (0)

Parafraseando al Camarada Lenin de escritos que tienen casi 100 años, creo que esto se adapta a nuestra realidad, esto es lo que diferencia al socialismo científico de las tendencias reformistas y utópicas. 

Cada giro singular de la historia da lugar a algunos cambios en la forma de las vacilaciones pequeñoburguesas, que siempre existen al lado del proletariado y penetran siempre en tal o cual grado en su medio. El reformismo pequeñoburgués, es decir, el servilismo ante la burguesía encubierto con bondadosas frases Democráticas y "social"-democráticas e impotentes deseos, así como el radicalismo pequeñoburgués, temible, inflado y vanidoso de palabra y nulidad de división, dispersión e insensatez en realidad, son las dos "corrientes" de esas vacilaciones. Son inevitables en tanto subsistan las raíces más profundas del capitalismo. No empequeñecemos el peligro. Lo miramos cara a cara. Decimos a los obreros y a los campesinos: el peligro es grande, tened más cohesión, aguante y sangre fría, echad de vuestro lado con desprecio a los reformistas y oportunistas, a los revisionistas, a los que siembran el pánico y a los sectaristas. El peligro es grande. El enemigo es mucho más fuerte que nosotros en el aspecto económico. 

Lo sabemos, y en saberlo está nuestra fuerza. Hemos venido trabajando para desarrollar todas las fuerzas de los obreros y los campesinos, para desplegar la lucha universal contra el imperialismo e impulsar el movimiento proletario internacional, libre de las trivialidades y vilezas del reformismo y las desviaciones pequeñoburguesas, por eso ya los gritos de pánico no nos producen efecto. Hemos "justificado" ya del todo y con creces nuestra actividad revolucionaria, demostrando con hechos a todo el mundo de qué es capaz el espíritu revolucionario del proletariado, a diferencia de la "democracia" oportunista y entreguista del cobarde reformismo encubierto con frases de gala. Precisamente porque no tememos mirar cara a cara el peligro empleamos mejor nuestras fuerzas para la lucha, somos más serenos, más cautelosos, más comedidos en sopesar las posibilidades, hacemos todo lo posible para fortalecernos y dividir las fuerzas del enemigo. 

La burguesía tiene bien en cuenta que las verdaderas "fuerzas de la clase obrera" se componen hoy de la poderosa vanguardia de esta clase (el Partido Comunista, que se ha ganado, y no de golpe, sino en el transcurso de su historia y con sus obras, el papel, el título y la fuerza de "vanguardia" de la única clase revolucionaria) y de los elementos más debilitados por el desclasamiento, más susceptibles de caer en vacilaciones reformistas y anarquistas. El enemigo sigue siendo mucho más fuerte que nosotros; el intercambio de mercancías anárquico, individual, que realizan los especuladores, socava nuestra labor a cada paso. Percibimos con claridad las dificultades y las superaremos metódica y tenazmente. Más iniciativa e independencia local, más fuerzas para el poder popular comunitario, más atención a su experiencia práctica. La clase obrera podrá curar sus heridas, restablecer su "fuerza de clase" proletaria y ganarse la confianza del campesinado en su dirección proletaria sólo en la medida en que se obtengan éxitos verdaderos en el restablecimiento de la industria y en el logro de un adecuado intercambio estatal de productos que beneficie a los campesinos, a los obreros, a la clase trabajadora. En la medida en que lo consigamos, lograremos la afluencia de nuevas fuerzas, tal vez no tan pronto como cada uno de nosotros quisiera, pero, no obstante, lo lograremos.


¡A trabajar, pues, con paso más lento y cauteloso, con aguante y perseverancia!

El camarada Leontiev nos dice lo siguiente en su obra Compedio de Economía política:

Escrito por angelostos 03-08-2019 en marxismo-leninismo. Comentarios (0)

Las ciencias de la naturaleza y las ciencias de la sociedad

Con la ayuda de las distintas ciencias, los hombres llegan a conocer el mundo que les rodea. Este existe independientemente de la voluntad y la conciencia de los hombres. Los hombres mismos son una parte de este mundo, el cual comprende tanto la naturaleza como el dominio de la vida social. La Economía Política pertenece a las ciencias sociales.
Las ciencias sociales explican las leyes del desarrollo de las distintas esferas de la vida de la sociedad humana.
A veces se puede oír la opinión de que el conocimiento científico de la vida social es imposible en general. Dicen que el desarrollo de la sociedad se distingue de raíz del desarrollo de la naturaleza. En la vida de la naturaleza puede advertirse una rigurosa ley objetiva: condiciones iguales dan lugar a consecuencias iguales. En cambio, en la vida social, según se pretende, todo ocurre de modo casual, arbitrario, no se puede prever nada. Por eso, como dicen, son las personalidades eminentes, los grandes pensadores, los gobernantes de los Estados, los caudillos los que crean la historia a su libre albedrío.

Ese punto de vista es profundamente erróneo. En efecto, la historia es obra de los hombres, y a primera vista, el desarrollo de la sociedad puede parecer una continua cadena de casualidades. Pero eso no significa que no se puedan ver las auténticas causas de la acción de los hombres, incluidas las personalidades eminentes. El análisis científico del desarrollo de la sociedad humana muestra que en lo que a primera vista parece ser un torrente de acontecimientos casuales, se descubren regularidades bien determinadas. Esta es la razón de que el desarrollo de la sociedad se pueda estudiar con el mismo éxito que el de la naturaleza.

Ahora bien, ¿por qué, en este caso, se niega a veces la posibilidad de conocer científicamente la vida social?

La cuestión no tiene secreto. La auténtica ciencia social pone al descubierto la inevitabilidad histórica del hundimiento del capitalismo y la seguridad de la victoria del comunismo. Esta es la razón de que las clases gobernantes de los países capitalistas rechacen el criterio verídico de la ciencia en lo tocante a la sociedad. Estas clases defienden la "ciencia" que justifica su dominación, sus privilegios y afirma que el régimen capitalista es eterno. Los ideólogos de la burguesía insisten en que no hay leyes de desarrollo social capaces de determinar el avance de la sociedad de las formas inferiores a las superiores.

En cambio, la clase obrera está vitalmente interesada en que se descubran las leyes del desarrollo social, en que florezca verdaderamente la ciencia de la sociedad. Esta ciencia es el marxismoleninismo, que ha sido la primera en colocar el conocimiento de la vida social sobre la firme base de la ciencia. Dicha ciencia ha nacido de las maduras necesidades de la lucha de la clase obrera.

La teoría del comunismo científico ha sido la primera de la historia del pensamiento social en poner al descubierto las leyes que presiden el desarrollo de la sociedad humana. El conocimiento de estas leyes ha dado a la clase obrera un arma de poder invencible en su lucha contra la opresión y la esclavitud, por la libertad y una vida digna del hombre.

El marxismo-leninismo arranca de que la sociedad humana, al igual que la naturaleza, se desenvuelve con arreglo a determinadas leyes. Estas tienen un carácter objetivo, lo que quiere decir que no dependen de la voluntad y la conciencia de los hombres. Es más, las mismas leyes determinan, en última instancia, la conciencia y la voluntad y, por consiguiente, las acciones de los miembros de la sociedad.

La vida de la sociedad es compleja y multifacética. El marxismo ha puesto en claro que, entre todas las relaciones sociales, las económicas desempeñan un papel especial, esto es, que son
fundamentales, primordiales, y que determinan todas
las demás relaciones.


El viernes rojo británico (1925)

Escrito por angelostos 03-08-2019 en clase obrera. Comentarios (0)

El 31 de julio de 1925 culmina la huelga de los trabajadores mineros en Gran Bretaña, conocida como “El Viernes Rojo”, que representó el triunfo de la clase obrera sobre los patronos dueños de las minas de carbón. A principios de los años 20 del siglo XX, la industria británica como parte de la agudización de las contradicciones y por ende de las crisis capitalistas, había perdido muchos de sus principales mercados. En abril del año 1925, el gobierno británico intentó hacer que la libra tuviera mayor valor que el dólar, por lo tanto, volvió al patrón oro, lo que revaloró la libra esterlina en un 10%, esto empeoró las precarias condiciones laborales de la clase trabajadora. Para lograr esto, los dueños de minas y el resto de patronos redujeron los salarios de los trabajadores y otros fueron despedidos, los propietarios de las minas de carbón fueron los primeros en anunciar los recortes salariales. Para esto, el gobierno de Stanley Baldwin, le encargó la tarea al enemigo de la clase obrera Winston Churchill, quien en 1921 fue el principal artífice del “viernes negro”, una huelga que terminó mal para los trabajadores que reclamaban sus derechos.

En 1914 se había creado la Triple Alianza, conformada por la Federación de Mineros de Gran Bretaña, el Sindicato Nacional de Ferrocarriles y la Federación Nacional de Trabajadores del Transporte con el fin de unificar criterios en cuanto al sindicalismo clasista. Estaba planteado que la triple alianza organizara la huelga, sin embargo, la Federación Nacional de Trabajadores del Transporte presidida pero el laborista Robert Williams quien se había incorporado al recién creado Partido Comunista (PL) de Gran Bretaña y la Unión Nacional de Trabajadores Ferroviarios en manos de la derecha traicionaron a los huelguistas, y decidieron no participar en la huelga el mismo día que esta debía comenzar. Los huelguistas fueron reprimidos por el gobierno y la huelga terminó en fracaso, los trabajadores se vieron obligados a volver a trabajar y aceptar un recorte salarial y aumento de la jornada laboral. Por tal motivo Williams fue expulsado del Partido Comunista. El “viernes negro” británico es considerada la mayor traición a la solidaridad sindical y una gran derrota para el sindicalismo británico.

En 1924, se firmó un acuerdo salarial entre el gobierno, los patronos y los trabajadores, que establecía el pago de un salario mínimo. El 30 de junio de 1925, los propietarios de las minas a través de la Asociación de Mineros, anunciaron que las condiciones de trabajo existentes cambiarían, que ya no aceptarían el acuerdo salarial de 1924, y lo daban por concluido, que ya no reconocerían el salario mínimo y que habría un nuevo recorte de los salarios y agregarían una hora extra en la jornada laboral. La Federación de Mineros de Gran Bretaña estaba conformada por sindicatos y obreros comunistas, estaba presidida por A.J Cook, fundador en 1920 del Partido Comunista en Gales del Sur y el Oeste de Inglaterra, quien a pesar de militar posteriormente en el Partido Laborista Independiente (PLI), su accionar siempre estuvo ligado al del Partido Comunista de Gran Bretaña. La federación se negó a aceptar alegando a través de su presidente que "No aceptaremos ni un centavo menos de la paga, ni aceptaremos el aumento de un minuto de la jornada". Cuando los patronos estaban decididos al cierre patronal para el 1 de agosto, la Triple Alianza esta vez en manos de auténticos líderes clasistas, se mantuvo unida, amenazando con un embargo total a la producción y distribución de carbón, de haber sido así, esto habría detenido la economía del país. En julio inicia la huelga. Por lo tanto el 31 de julio , el gobierno británico se vio obligado a aceptar las demandas de la triple Alianza y obligó a los empresarios a cancelar el cierre de la industria del carbón, los subsidió para que aumentarán los salarios y los obligó a reducir la jornada de trabajo. Este acuerdo fue respetado durante solo 9 meses, lo que daría origen la Gran Huelga General de 1926.


Nikolay Podvoisky uno de los artífices de la revolución Socialista de Octubre

Escrito por angelostos 03-08-2019 en URSS. Comentarios (0)

Un 28 d ejulio partía hacia la inmortalidad revolucionaria Nikolay Ilyich Podvoisky. Poco se habla de él, sin embargo fue uno de los artífices de la revolución Socialista de Octubre, y una piedra en el zapato para Trotsky. Acá les dejo una investigación hecha por mi sobre su biografía, algunos extractos son de material que compilé. Nikolay Ilyich Podvoisky, nació el 4 de febrero de 1880, en aldea Kunashovka, Nezhinsky uyezd, provincia de Chernihiv, hijo de un maestro rural.

En 1901 ingresa al Partido Bolchevique. En 1904 ingresa al liceo jurídico Demidov, entre 1904 y 05, fue presidente del Comité de Estudiantes Bolcheviques y dirigente obrero en la clandestinidad. En 1905 fue uno de los líderes de la huelga de los trabajadores textiles y el Consejo de Diputados de los Trabajadores en Ivanovo-Voznesensk. Ese mismo año, fue el principal organizador de los escuadrones de combate de los trabajadores de Yaroslavl, durante los enfrentamientos armados con la policía zarista, en dicho combate resultó gravemente herido.Estuvo casado con Nina Avgustovna Didrikil (1882-1953), miembro del POSDR (b) desde 1902, empleada del Instituto V.I. Lenin (Marx - Engels - Lenin). Fue arrestado en distintas ocasiones, pasó unos 3 años en prisión (1908-1910, noviembre de 1916 y febrero de 1917). En los años 1907-1908, junto con M. Kedrov, dirigió la editorial legal del partido "Zerno" (Petersburgo), entre 1910 y 1914 participó en la fundación y consejo de redacción del periódico “Zvezda y Pravda”.

Entre 1915 y16, editor de la revista “Cuestiones de seguridad”, miembro de la comisión financiera de la Oficina Rusa del Comité Central del POSDR(b).

En marzo de 1917, posterior a la revolución de febrero, dirigió a la división blindada, que se apoderó del palacio de Kshesinskaia, donde se asentaron el Comité Central y otros organismos del partido bolchevique como la Organización Militar Bolchevique, el Club de Soldados de Pravda, el consejo editorial de Pravda y el buró de profesionales bolcheviques. Fue delegado de la 7ª Conferencia (abril) y el 6º Congreso del Partido Bolchevique, en el congreso, hizo un informe sobre la Organización Militar, precisamente, desde marzo hasta julio de 1917 fue uno de los principales agitadores, formadores y captadores de soldados patriotas que apoyarían más tarde a la causa bolchevique

En 1917 previo a la revolución de octubre, era miembro del primer Comité legal del POSDR (b) en Petersburgo, diputado del Soviet de Petrogrado, y encabezó la organización militar del del Partido en Petersburgo y Petrogrado. Fue fundador y principal organizador de la Guardia Roja, hizo un gran trabajo organizando, entrenando y armando sus destacamentos. En Petrogrado, estuvo encargado de dictar los cursos de contingencia y capacitación para los líderes de la insurrección armada. Ese año fue editor de las revistas “zeta”, "la verdad del soldado", "Obreros combatientes" y "Soldado".

Durante la revolución de octubre, fue secretario y luego presidente del Comité Revolucionario Militar de Petrogrado, directivo de la troika que dirigió la insurrección de octubre, fue jefe de campo de las tropas operativas del Comité Revolucionario Militar, estratega y principal dirigente del asalto al Palacio de Invierno, que acabó con el Gobierno Provisional de Aleksandr Kérenski. Al mismo tiempo, dirigió destacamentos que sirvieron para repeler a los alemanes que se acercaban a Petrogrado durante la Primera Gran Guerra Imperialista.
Fue presidente de la Organización Militar de vanguardia de toda Rusia en el Comité Central del POSDR (b).

El 23 de noviembre fue designado el Primer Comisario del Pueblo para la Defensa y Asuntos Militares (conservando el cargo anterior presidente del Comité Revolucionario Militar de Petrogrado). Con esta responsabilidad, redactó y fue firmante el 16 de diciembre los decretos “Principio electivo y la Organización del Poder en el Ejército" y "Sobre la Igualdad de derechos de Todo el Personal Militar". Como Comisario de Asuntos Militares, Podvoisky supervisó directamente el trabajo sobre la desmovilización y disolución del ejército zarista.

Desde enero de 1918, fue el presidente del Congreso de toda Rusia para la organización y formación del Ejército Rojo. Es el autor de la estrella roja de cinco puntas, emblema del Ejército Rojo. Como comisario de Defensa se opuso a la propuesta hecha por León Trotsky que solicitó que se creara un consejo consultivo formado por antiguos oficiales zaristas que debían asesorar al nuevo Ejército Rojo. Podvoisky proponía un ejército popular, cuando se discutía sobre el tema, en una reunión del Comité Central del POSDR(b) dijo: "debemos rechazar las condiciones obscenas de paz que nos ofrece Alemania, debemos ser fuertes, resistir y reclutar nuevos elementos en las filas del ejército que sustituyan a los viejos militares, para consolidar el ejército se deben dejar ir los elementos que puedan traer la desorganización, pues los nuevos elementos serán la base estructural del nuevo ejército".

Entre el año 1918 y 1919 ocupó los siguientes cargos: miembro del Consejo Militar Supremo, Presidente de la Junta Militar Suprema; miembro del Consejo Militar Revolucionario de la República (septiembre de 1918 - julio de 1919); Comisario de Ucrania (enero - septiembre de 1919).

Entre 1919-1920 fue Jefe del Servicio General de Instrucción Militar, Miembro del Consejo Militar Revolucionario del 7º Ejército del Frente Occidental y del 10º Ejército del Frente Caucásico. Dirigió los combates en contra d ellos junkers y los cosacos de Petrogrado, el Volga, los Urales, y el Don.

E 1920 fue el fundador y principal dirigente del movimiento de cultura física de Rusia, ocupando entre 1920–1923, la presidencia del Consejo Superior de Cultura Física. La cultura física es un área de actividad social orientada a preservar y promover la salud, desarrollando capacidades psicofísicas humanas en el proceso de la actividad motora consciente. Es una parte de la cultura, que representa un conjunto de valores y conocimientos creados y utilizados por la sociedad para el desarrollo físico e intelectual de las capacidades de una persona, la mejora de su actividad física y la formación de un estilo de vida saludable, la adaptación social a través de la educación física, la formación física y el desarrollo físico.

En 1921 funda la Sportintern, organización deportiva internacional afiliada a la Comintern que formaba a los jóvenes, militares y obreros en la actividad deportiva, también organizaba la espartaquiada u olimpiadas obreras que incluía todo el bloque de la Europa del Este. En 1925 creó su lema "Convierta el deporte y la gimnasia en un arma de la lucha revolucionaria de clase, concentre la atención de los trabajadores y campesinos en el deporte y la gimnasia como uno de los mejores instrumentos, métodos y armas para su organización y lucha de clase". Fue su presidente desde 1921 hasta 1927

Desde 1924 hasta 1930 fue miembro del Comité Central del PCUS (b). En 1927 protagonizó la famosa película de Eisenstein "Octubre" interpretándose a él mismo. En este periodo también dirigió las Unidades de Operaciones especiales, que se encargaban de operaciones coercitivas, punitivas y de fusilamiento. También fue el instructor general de las tropas del ejército rojo.

Fue premiado con la Orden de la Bandera Roja.
Fue electo delegado a los XIV y XVI Congresos del Partido; y miembro de la Comisión de Control Central de los congresos XIII y XV.

Posteriormente trabajó en la Espartaquiada, donde se jubiló en 1934, después de su jubilación, se dedicó al trabajo de propaganda, a escribir libros y artículos en periódicos y revistas.

En octubre de 1941 en el marco de la Gran Guerra Patria, a la edad de 61 años, solicitó entrar como combatiente del ejército rojo, sin embargo, su admisión le fue negada debido a su avanzada edad, pero ante tal negativa, Podvoisky se ofreció como voluntario para cavar trincheras en Moscú.

Murió años más tarde, internado en un sanatorio en las afueras de Moscú.


El 30 de julio de 1903 nacía el primer Partido de Nuevo Tipo de la historia (el partido bolchevique)

Escrito por angelostos 03-08-2019 en marxismo-leninismo. Comentarios (0)

El  30 de julio de 1903, nacía el primer Partido de Nuevo Tipo de la historia, el partido Bolchevique dentro del POSDR, surgía de su segundo congreso, más tarde pasaría a llamarse POSDR(b), Partido Comunista Ruso (bolchevique) Partido Comunista Bolchevique de toda la Unión y Partido Comunista de la Unión Soviética. Al camarada Lenin le tocó desarrollar las tareas orgánicas, incluyendo un informe, en el cual plasmaría y propondría unos estatutos y un programa, en dichos estatutos estarían plasmadas las ideas de sus escritos "Qué hacer ", "Por donde empezar" y "Carta a un camarada acerca de nuestras tareas de organización".

En este segundo congreso inicialmente el camarada Lenin obtuvo resultados adversos, sin embargo luego de una férrea batalla contra Martov y Trotski, diferencias y posterior alianza con Plejanov, imponer la propuesta de estatutos del POSDR basada en el centralismo democrático, surgiendo así los bolcheviques (mayoría), desplazando a los mencheviques (minoría), logrando hacerse temporalmente los bolcheviques con la dirección del partido, sin embargo los mencheviques no acataron del todo la decisión de la mayoría y la polémica y la división se mantuvieron durante años. 

En este segundo congreso, que duró hasta el 23 de agosto, y que se celebró entre Bruselas y Londres, se escogió el consejo editorial de Iskra, la dirección central del partido, se aprobaron sus estatutos y su programa, y se discutieron entre otras cosas lo que tenía que ver con la propaganda, la celebración del siguiente Primero de mayo, las acciones de masa, la cuestión nacional y el derecho de las naciones a la autodeterminación. Los objetivos inmediatos del partido debían ser sentar las bases para la organización de consejos o soviets de obreros y de campesinos, luchar por una educación gratuita y universal, igualdad de derechos para todos los ciudadanos, que se acabara el sistema feudal sobre el control de la tierra, derrocar al zarismo y luchar por las reivindicaciones y la libertad de la clase obrera (eliminar el trabajo infantil, eliminar el trabajo que significara riesgo físico para las mujeres, lograr una jornada de 8 horas, prohibir las horas extras y el horario nocturno)